Glezer desató una tormenta

En declaraciones a la prensa el ex presidente de Gimnasia Enrique Glezer denunció “irregularidades” en la actual conducción del club Gimnasia e hizo afirmaciones comprometidas contra Carlos José Scelzi, Gerardo Robín –presidente del club- y Jorge Sittoni. Habló de que se habría contraído una deuda de 400 mil en medio año y que por la denuncia que hizo “Scelzi tiene todas las herramientas para matarme.”

La deuda
Denunció que el club, desde la presencia de la actual comisión directiva, encabezada por Gerardo Robín –desde diciembre-, contrajo una deuda de “cerca de 400 mil pesos”. “¿Cómo se hace para quebrar algo que no tiene plata? ¿Cómo se hace?”, se preguntó Glezer. Aunque más adelante no se animó a afirmar que la deuda, hoy por hoy, fuese de ese monto porque puede que se haya reducido.

El abogado contó que en un momento “nos plantearon que a la fecha se debían 390 mil pesos desde que asumió Gerardo. Por lo tanto pedimos ir a la reunión de ese martes para que nos terminaran de explicar la cuestión del dinero.”

En esa reunión del martes 20 de mayo; la comisión –encabezada por el presidente Robín- y los integrantes de ex comisión que en ese momento eran subcomisión de fútbol –liderada por Glezer- se enfrentaron muy duramente y estalló la cuestión de la deuda. Aquella reunión había sido convocada para confirmar a Hernán Orcellet en el cargo de técnico –quien está totalmente enemistado con Glezer-, pero apareció la discusión del dinero, no se llegó a buen puerto y se pasó a cuarto intermedio. En la semana; acusaciones de deuda mediante; el favorito de Robín, Orcellet, no renovó y llegó Sergio Busciglio, el favorito de Glezer.

Glezer contó que en esa reunión, Robín admitió que lo que pasó en realidad “fue que hubo una confusión de patrimonios”, a lo que el dirigente calificó tal excusa de “patética”.

El ex presidente del Lobo, además reveló que Gimnasia “se manejaba una cuenta corriente con cheques de una sociedad llamada Southern Lyon SA” y que “sobre esa cuenta se emitieron un montón de cheques”. Agregó que “había una chequera para cambiar cheques para el club y otros personales”, pero advirtió que sorpresivamente “esa cuenta ya no existe más”.

Otro hecho extraño sucedió hace un par de semanas. En ese momento se rumoreó la posibilidad de que el grupo de Glezer le pediría la renuncia a Robín o que se tomase una larga licencia. Esta movida habría tenido el aval silencioso de sectores muy influyentes según se pudo conocer. Sin embargo Gerardo Robín se aferró al cargo que le otorgó la asamblea en diciembre y siguió como presidente de Gimnasia.

Con respecto a ese raro hecho, Glezer lo admitió en sus dichos. En la entrevista contó que “queríamos que una vez que esté definida la deuda, nosotros nos comprometíamos a ayudar a pagar y que él (Robín) pida licencia, porque así no podía seguir.”

A otro que involucró Glezer es a Fernando Picart. Picart es Tesorero de la Municipalidad de la actual gestión de Marcelo Bisogni y en Gimnasia cumple el rol de Revisor de Cuentas.

Según Glezer, pidió que se envíe la documentación de la deuda para que sea analizada en Personería Jurídica y aclarar la cuestión, sin embargo Picart le habría negado poder ver esos papeles. “¿Dónde están los papeles de la deuda?”, se preguntó el polémico dirigente.

“Scelzi tiene todas las herramientas para matarme”
Con respecto al principal líder político uruguayense, Carlos José Scelzi, afirmó que “lo defraudó” e hizo temibles afirmaciones en la que admitió que “Carlitos tiene todas las herramientas para matarme, porque es un peso fuerte. Tiene su poder. Me engañó y da que pensar. No me dejó bien parado. Ahora lo llamo y no me atiende, no quiere hablar conmigo.”

Glezer no se explayó del por qué del distanciamiento con Scelzi. El señor Scelzi, a pesar de no tener un cargo municipal o provincial importante, es sabido que es quien toma las principales decisiones en la vida política de la ciudad y que el actual presidente de Gimnasia, Robín, es hombre de su paño.

Además, el actual Vicepresidente Segundo de Gimnasia es Carlos María Scelzi, hijo de Carlos José, y nada más y nada menos que Presidente del Concejo Deliberante local –e incluso para muchos, candidato a representar al PJ en las elecciones del 2011 en la carrera por la intendencia-. Ante esto, conocido era que, asumida esta nueva comisión directiva, la relación entre Gimnasia y parte del poder político de la ciudad iban a ir de la mano como pocas veces se había visto.

Vale recordar que en octubre de 2006, cuando Glezer presenta en conferencia de prensa su renuncia –que luego demoró en concretar en la práctica- salió a atacar en plena interna justicialista a José Lauritto –uno de los referentes históricos de la dirigencia mens-sana-. El renunciante presidente en ese momento acusó a Lauritto de ponerle trabas en su gestión.

También es importante recordar que en ese momento José Lauritto se encontraba en plena pugna con el scelzismo por la candidatura a la vicegobernación de la provincia.
Cuando en esa conferencia un periodista le preguntó a Glezer si quizás no estaba siendo usado por Scelzi como carne de cañón para la interna, el dirigente respondió con un sobrador “No”, como si el que preguntaba estuviese loco.

Claro está que con el consentimiento de Glezer asumieron Robín y compañía: “El grupo de Robín era el único grupo interesado en seguir en el club”, admitió.

“Sittoni es el que maneja el club”
Por otra parte indicó que “Sittoni maneja los destinos del club”. Jorge Sittoni es un empresario local que hace un par de meses se sumó al club como “Coordinador de Marketing”. “Sittoni maneja el club y no es comisión directiva”, reiteró el ex presidente de Gimnasia.

En otro tramo confesó que él no puede estar en Gimnasia porque la actual comisión tiene vínculos con el empresario rosarino Néstor Rozín: “yo no podía estar porque sino no iba a venir Rozín”, manifestó.
Rozín “tenia que poner un dinero e iba a ayudar con jugadores”. “Lo que pasa –recordó Glezer- es que a Rozin lo sacamos a escobazos de Gimnasia, él fue el que trajo a Milanese Comisso y Jeandet.”

Por último, entre otras irregularidades denunció que en la lista única presentada para la asamblea de renovación de autoridades de diciembre pasado que encabezaba Robín hubo gente en esa nómina que no había aceptado el cargo.

Con respecto a la venta de la tribuna estructural a Defensores de Pronunciamiento manifestó su temor de que ese dinero se haya usado para pagar parte de la deuda: “eso es patrimonio exclusivo del club y una venta debe ser aprobada por la asamblea de socios como marca el estatuto”, enfatizó. Al finalizar sus declaraciones, Enrique Glezer, reflexionó que ahora va a "caminar por la calle con temor.”
Fuente: Deportes con Sensaciones

Opinión (Por Juan M. Pralong)

Habló Glezer. Verdad o no, será materia para indagar y no dejar que esto se enfríe. Ante estas declaraciones la justicia uruguayense corre el riesgo de quedar expuesta si no actúa de oficio. Se dijeron cosas muy fuertes de personas públicas, de personas que supuestamente "tienen el poder de matar" y se está hablando del patrimonio de un club de la ciudad, el más importante. Valdrá la pena investigar si Glezer tiene razón.
Que grave sería si tiene razón; cuantas cosas más se podrían descubrir detrás de todo lo expuesto. Quizás es el turno de que Robín de su versión, aunque hace dos meses no habla con la prensa.
Claro está que si la parte acusadora ni la acusada recurren a la justicia, y todo queda en un pleito mediático, vale sospechar que nadie viste de santo en esta cuestión, quizás ni siquiera la misma justicia concepcionera.
Ah, lo olvidaba ¿en el medio de todo esto? un club, que supo ser el más grande de la provincia y hoy corre el riesgo de dejar de serlo.

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